Astigmatismo

El astigmatismo es uno de los problemas de visión menos comprendidos. Entre que su nombre es complejo, y que no se tiene muy claro cuáles son las consecuencias de padecerlo, la mayoría de mis pacientes se encuentran confusos ante esta ametropía.

  • Es que no se ve bien de lejos, ¿no?, dicen unos
  • No se ve bien de cerca, comentan otros.;

            En este artículo voy a tratar de ofrecer algunas respuestas sobre este tema, unas muy personales y otras totalmente contrastadas. Espero aclarar un poco vuestras dudas.

El astigmatismo es un error refractivo (no una enfermedad), que nos puede afectar en todas las facetas de nuestra vida visual en mayor o menor medida, dependiendo del tipo y la magnitud del mismo.

Pero, ¿Qué circunstancias se tienen que dar para que un ojo se considere astigmático?; y, ¿por qué vemos de manera incorrecta? Para explicarlo de una forma más sencilla, voy a tener que ignorar algunos conceptos; que me perdonen los más exigentes.           

La cornea es un casquete esférico (en realidad es asférico, más plano en la periferia) que “debería” tener la misma potencia en todos sus meridianos (ejes). Esto implica que, al mirar un punto dibujado sobre un papel, tras atravesar la córnea y el resto de medios oculares, en retina se formaría la imagen de ese único punto. Es decir, de un punto, obtenemos un punto. (fig. 1)

 

figura 1                        

 

Pero, ¿Qué ocurriría si dichos meridianos no tuviesen la misma potencia? Por ejemplo, tenemos el horizontal con 45dp, y el vertical de 47dp, y el resto variarán entre dichos valores (el de 15º con 45,45 dp, el de 30º con 46,10 dp, etc.) En este caso, cada uno de ellos creará su propia imagen del punto, que caerá (focalizarán) en sitios diferentes, con lo que al final, de un punto (.), obtendremos una raya (-). (fig. 2)

figura 2

Traducido al cristiano: al leer un texto, las letras en retina no se forman de manera correcta, aparecerán deformadas (más alteradas, cuanto mayor grado de astigmatismo), y será el cerebro el encargado de interpretarlas con mayor o menor acierto.

Esta necesidad de decodificación es la que va a originar la mayoría de los síntomas que provoca esta ametropía, como pueden ser el dolor de cabeza, la irritación de ojos, o el cansancio ocular. Aunque también hay otro tipo de síntomas que han sido asociados al astigmatismo: molestia de la luminosidad, fluctuaciones de visión, mareos, sensación de arenilla, etc.

Curiosamente, en muchas ocasiones, son las ametropías de baja cuantía las que producen más síntomas. Esto es debido a que la imagen que llega al cerebro es de baja calidad, pero interpretable, lo que provoca un esfuerzo continuo, mientras que una imagen demasiado borrosa no invita a la interpretación. En este último caso, simplemente se va mal.

figura 3

Al contrario de lo que sucede con la miopía y la hipermetropía, los esquemas que he podido encontrar en internet, no me parecían muy comprensibles, por eso he creado las animaciones anteriores, pero, aun así, dejo la fig. 3 mucho más estética, aunque difícil de interpretar.

 TIPOS DE ASTIGMATISMO.

Aunque existen diferentes clasificaciones, según hablemos de si es miópico, hipermetrópico o mixto, o bien si es corneal o cristalineano, incluso si es a 180º, 45º o 90º, no me parece relevante para el tratamiento y no voy a profundizar en ello. Sin embargo, sí diré que los más molestos son los oblicuos, y los inversos (45 y 90º).

 

TRATAMIENTO

Mi consejo es que se deben tratar siempre que se produzcan síntomas, o bien, que la visión binocular o acomodativa se encuentre afectada de alguna manera, y esto último, sólo un buen examen optométrico lo puede determinar.

COMPENSACIÓN

Su compensación suele ser más compleja que el resto de ametropías, especialmente con lentes de contacto. Si tenemos astigmatismo, y usamos lentillas o tenemos una receta, nos habremos dado cuenta de que llevan unos números raros similares a estos:

Esf:+1.50           Cil:-1.25            Eje:170º

La Esf., compensa un meridiano, el Cil. y el Eje neutralizarán la diferencia de potencia del otro meridiano. Estos dos últimos, son los responsables de la dificultad en la compensación, ya que cualquier giro en el cristal de la gafa, o en las lentes de contacto (algo bastante común), implicaría un cambio de eje, y una corrección incorrecta.

Si tuviera que aconsejaros, me decantaría por gafa, aunque existen lentes de contacto muy precisas (algunas incluso requieren una topografía de nuestra cornea para su fabricación), capaces de ofrecer una imagen nítida.  En cuanto a la graduación, creo que es mejor ir incrementadola poco a poco, es decir, si se tienen 3 dp, lo ideal sería compensar con 2.00 dp  aproximadamente, para, tras unos meses, alcanzar la real. Esto se debe a que el cerebro de un astígmata, está habituado a interpretar las imagenes distorsionadas que le llegan.  Al aplicar la compensación, modificamos estas imagenes, lo que puede producir una especie de rechazo. Las rectas se ven curvas, el suelo se levanta y aparace sensación de mareo. Mediante esta técnica, mejoraremos las sensaciones.

Existen otras alternativas (para mí no tan efectivas ni “saludables”), como la ORTO-K, aunque mucho más limitada que en el caso de la miopía, podría ser una opción en graduaciones no demasiado altas. En cuanto a la cirugía, pues como siempre, es algo a lo que solo recurriría si no tuviese otra opción, y aún así, me lo pensaría mucho.

Espero que os haya resultado interesante, y estaré a vuestra disposición para cualquier duda razonable. Un saludo.

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