Estrabismo en edad preescolar

INTRODUCCIÓN

Hace unos días, entraron en la tienda unos padres angustiados con una preciosa niña de unos dos años de edad, con el ojo torcido y una receta de oftalmólogo. Me pareció que su único consuelo era que la gafa le solucionara su problema. No era una graduación alta, ni existía una diferencia muy acusada de graduación entre un ojo y otro, con lo que la compensación, por si sola, imagino que no lo solucionase, (ojalá me equivoque).

niña con estrabismo

El ver a niños tan pequeños con un ojo totalmente torcido me angustia, a pesar de saber que se puede tener una vida “normal” con este problema, no puedo evitarlo. No me quiero imaginar lo que deben sentir los padres. El caso es que, me sentí obligado a realizar este artículo, con la única finalidad de ayudar en lo posible a estos niños, en el laborioso trabajo de conseguir la binocularidad.

He leído en muchas páginas web, que el estrabismo no se puede prevenir. No estoy del todo de acuerdo. Hace muchos años, un optometrista americano de gran prestigio, nos comentó que un gran número de estrabismos se producían tras una enfermedad; una gripe, un sarampión, sobre todo si incluía episodios febriles. Nos decía algo así. – “es lógico, pensar que hasta ese momento el cerebro ha estado haciendo un esfuerzo para conseguir que los ojos estén rectos, pero en un momento de debilidad continuado, le es imposible mantener dicho esfuerzo, y normalmente uno de los ojos se desvía. Volver a la situación anterior, una vez que el cerebro es consciente de que ya no tiene que esforzarse, no es fácil”.

Si esto es cierto, y tratándose del doctor Donald J. Getz, no lo dudo. Creo que se pueden prevenir un gran número de casos. Pero ¿cómo?  Es lo que voy a tratar de explicar en las siguientes líneas.

Si tuviese que explicar todo el proceso de la visión y sus alteraciones en el estrabismo, podría escribir 4 o 5 artículos, y no es mi intención. Sin embargo, mencionaré dos conceptos fundamentales para entender la línea de razonamiento.

  • Nuestro cerebro está programado para ver con los dos ojos, si esto no ocurre es porque existe una causa importante que se lo impide, un problema muscular, una catarata o una hipermetropía alta, entre otras causas.
  • Como torcer el ojo no es algo natural, y procesar dos imágenes diferentes es excesivamente complejo, el cerebro se ve forzado a buscar adaptaciones. Cuanto más profundas y complejas sean estas adaptaciones, “mejor” para su funcionabilidad, y peor para nosotros (los profesionales).

¿QUÉ PODEMOS HACER?

La optometría comportamental se caracteriza fundamentalmente, por entender el proceso visual como una capacidad totalmente relacionado con el resto de procesos corporales, y no como un anexo independiente. ¿Qué quiere decir esto? Pues qué, para un optometrista comportamental, una foria vertical (desviación de un ojo, pero normalmente compensada), va a producir alteraciones en otros ámbitos, como puede ser ladear la cabeza, o la modificación de la forma de andar. Y la solución a este problema, en función de cada caso, se puede restringir solo a los ojos, o al tratamiento del resto de alteraciones. Somos un conjunto de interacciones, y los ojos al recibir el 80 % de la información que procesamos (tal vez más), son primordiales.  Esto se hace aún más relevante cuando hablamos de estrabismo.

Aunque no me he dedicado en exclusiva al estrabismo (en una óptica es complicado), es un tema que siempre me ha fascinado y cuando llegaba alguien con este problema me gustaba comentar, preguntar, y si podía, ayudar. Tal vez fuese casualidad, pero en muchos casos los padres me revelaban que sus hijos solían tropezar con facilidad con el marco de las puertas, y no tenían una buena coordinación en general. Solía indagar sobre si sus hijos habían gateado, y en la mayoría de los casos la respuesta era negativa. Os estaréis preguntando, ¿qué tiene que ver eso con los ojos? El proceso de gateo, hace que nuestro cerebro aprenda a coordinar perfectamente las dos partes de nuestro cuerpo (que hasta ese momento se han comportado como entes independientes). Si esto no se produce a su debido tiempo, como un proceso básico de nuestro desarrollo, crearemos una debilidad que puede ser decisiva ante una situación crítica. Es evidente, que, si no tenemos ningún problema, no vamos a desviar un ojo simplemente por no gatear (además estas capacidades se van adquiriendo con el paso del tiempo), pero si existe cierta tendencia, esto puede ser un factor determinante. De hecho, la terapia visual suele comenzar con la coordinación corporal del niño.

Tras conocer esto datos, vuelvo a la pregunta del principio; ¿se puede prevenir el estrabismo? Yo creo, que algunos SI.

  • Primero, crea un ambiente donde el niño realice todas las etapas necesarias de su desarrollo, para la organización corporal.
  • Segundo, descarta graduaciones comprometedoras (a un bebe no se le puede ajustar una graduación perfecta, pero si aproximada), como altas dioptrías, o diferencias significativas entre un ojo y otro.

 A mí esto me parece una prevención, no sé qué opináis vosotros.

Ahora voy a imaginar que el niño tiene estrabismo, le hemos puesto gafas, pero, aun así, continúa desviando un ojo.  Hemos valorado las diferentes opciones y nos hemos decantado por la terapia visual (aunque lo que voy a contar, valdría para el resto de posibilidades). Sin embargo, nos han comentado que nuestro hijo es demasiado pequeño para poder entrar en el programa de terapia. ¿Qué podemos hacer? Dos cosas:

  1. Evitar, dentro de lo posible, las adaptaciones que su cerebro intentará hacer.
  2. Preparar al niño mediante ejercicios en casa, para que la terapia tenga mayores posibilidades de éxito.

Para interferir en una posible adaptación compleja, podemos utilizar la simple oclusión monocular (tapar un ojo), eso sí, de manera alternante. También la oclusión binasal, que consiste en tapar únicamente la parte interior de la gafa de manera oblicua (figura 3), esto provoca que si el ojo no esta alineado, entra en la zona ocluida y no percibe imagen (únicamente la de la borrosidad del oclusor).

fig. 3

Otra opción son los cambios de graduación o prismas verticales, aunque estas técnicas son poco utilizadas. Con esto evitamos, ojos vagos, fijación excéntrica o correspondencia retiniana anómala, adaptaciones que dificultarían el éxito de la posterior terapia.

En cuanto a los ejercicios, hay infinidad de ellos. Para no extenderme en demasía, únicamente nombraré algunos, explicándolos brevemente. Lo que deseo es transmitir la idea, no hacer un programa completo. Si alguien tiene interés en conocerlos en profundidad, únicamente tiene que hacer la petición mediante mail.

Buscamos un organismo coordinado, con lo que podríamos comenzar con (dependerá de las habilidades y edad del niño):

Rodillo, rodar en el suelo para un lado y para otro, (el solo).

Lagartija, sería como reptar, avanzando en la busqueda de un objeto.

Gateo En homo y contralateral, es decir, lo hacemos adelantando misma mano y mismo pie, en un primer momento y después y extremidades de lados opuestos.

Además, tenemos que igualar las capacidades de cada ojo, si queremos que funcionen en perfecta armonía. Comenzamos en monocular (ojo tapado, por cierto, los ejercicios anteriores también con ojo tapado)

Clavar clavos (de juguete), calcar, dibujar, libros de dibujo punto a punto, recortables, hucha para meter monedas, o engarzar cuentas, pueden ser una buena base.

También podemos trabajar con pelotas de diferentes tamaños, haciendo que rueden por el suelo, lanzándolas y recogiéndolas.  Colgar una pelota con cuerda en el techo (tamaño tenis) e intentar golpearla con saquitos de cereales suele divertirles bastante.

Encontrar diferencias, o ejercicios de memoria visual como el de las parejas también son útiles.

 

Cuando las capacidades están igualadas se pasa a biocular, es decir, usa un ojo, pero tiene los dos abiertos, esto se consigue con gafas rojo-verde (aquí, el material debe ser controlado por un profesional, no todas las gafas rojo-verde y sus accesorios son válidos).

Calcos con lápiz rojo y lente roja, películas con filtro rojo en pantalla y gafa con verde en ojo fijador.

Hay muchos más, y si nos los hay, se pueden inventar o modificar. Espero que esto sea de ayuda. Un saludo a todos.

Estrabismo y ambliopía (ojo vago).

Tema complejo y extenso, a la par que apasionante y controvertido, al no existir unanimidad entre los profesionales que lo tratan. Algo que genera cierta confusión, tanto a los pacientes, como a sus familiares.

Voy a ofreceros la visión del optometrista comportamental, por desgracia, mucho menos conocida, intentando argumentar el motivo por el cual entendemos de manera diferente estos dos problemas.

El cerebro, y más concretamente el área de la visión, inicia, tras el nacimiento, una búsqueda compleja para alcanzar la visión estereoscópica, que es la

Estrabismo

capacidad que tiene el hombre de integrar las dos imágenes que está viendo en una sola. Este tipo de visión nos va a permitir realizar un cálculo preciso de las distancias y localización de los objetos, algo que se convierte en indispensable, por ejemplo, en la conducción. Para hacerla posible, se analizan los datos que se obtienen de ambos ojos, generando una imagen tridimensional. Si por cualquier causa, esto no fuese posible, las células encargadas de la visión estereoscópica no se desarrollan (caso del estrabismo), o lo hacen muy pobremente (como en el ojo vago). En ambos casos, la estereopsis estará deteriorada.

¿QUÉ ES LA AMBLIOPÍA?

La ambliopía se conoce también como ojo vago, nombre no muy adecuado, ya que induce a error, pues se piensa que es un ojo perezoso, cuando realmente es aquel que no ha obtenido un desarrollo adecuado, tanto a nivel de visión (agudeza visual), como en otro tipo de capacidades, tales como memoria visual o localización.

El grado de ambliopía se suele medir por la agudeza visual. Un ojo se considera afectado cuando no alcanza a ver el 100% del test visual correspondiente con la corrección adecuada.

¿QUÉ ES EL ESTRABISMO?

En el estrabismo se produce una desviación de uno de los ojos con respecto al otro, dos imágenes diferentes son enviadas al cerebro, el cual no es capaz de fusionarlas. Se ve obligado a elegir una de ellas, perdiendo la percepción de profundidad, y con ello, otra serie de capacidades intrínsecas a la visión binocular.

CAUSAS DEL ESTRABISMO

Cada ojo tiene 6 músculos insertados sobre el globo ocular, para permitir los distintos movimientos oculares. Todos ellos controlados por el cerebro. En un desarrollo normal, ambos ojos están coordinados y equilibrados.

Hay diferentes motivos por los que esta coordinación se pierde. Una catarata congénita, una parálisis cerebral, una anomalía en alguno de ellos, o un tumor, pueden ser algunas causas, pero en la inmensa mayoría de los casos son altas hipermetropías, anisometropías (diferencia importante de graduación de un ojo respecto al otro) o un desarrollo inadecuado, los motivos más frecuentes.  En este tipo de casos, tanto nuestros ojos, como nuestros músculos oculares, están en perfecto estado, no presentan ningún tipo de problema, es nuestro cerebro el que, presionado por las circunstancias, ha generado la desviación. Entonces yo me pregunto, si los músculos están bien ¿Por qué son estos los sacrificados en una cirugía?

CONSECUENCIAS


Los adultos que desarrollan estrabismo, suelen tener visión doble debido a que sus cerebros ya han aprendido a recibir las imágenes de ambos ojos y no puede ignorar la imagen del ojo desviado. Por lo general, un niño no ve doble. Elimina o modifica la imagen molesta para poder afrontar los retos diarios.

Cuando la desviación es constante, la ambliopía del ojo torcido es inevitable, al igual que la falta de desarrollo de las células encargadas de la visión binocular, que hasta hace poco se creía eran imposibles de activar en edades posteriores.

TRATAMIENTO

Llegamos al punto más conflictivo. En general, la optometría no comparte la idea de la cirugía sobre una musculatura ocular que está en perfecto estado, de hecho, la operación implica una reducción significativa en el éxito de la terapia. Nuestra finalidad, es la búsqueda de la visión binocular, y no tanto la alineación de los ejes visuales, que también. Estamos en desventaja claramente, ya que un alto porcentaje de los operados de estrabismo que entran en nuestras consultas, con sus resplandecientes ojos rectos, piensan que tienen visión estereoscópica. Creen que su visión es como la de los demás. Solo tras un par de pruebas en el gabinete, se dan cuenta de que ven la vida en monocular (solo con un ojo).

No puedo dejar pasar la oportunidad de animaros a que veáis un video del programa “Redes” presentado por Eduardo Punset, en el cual, entrevista a una neuróloga americana, Susan Barry; estrábica y operada en varias ocasiones (creo que 7 veces), y que tras 2 años de terapia recuperó la visión binocular (también existe un libro, Ver en Estéreo, escrito por ella donde nos narra sus experiencias).

Para finalizar, os diré que los tratamientos optométricos son lentos, y requieren esfuerzo económico y constancia; además, nadie te puede asegurar el éxito del mismo. Sin embargo, la satisfacción de ver en estéreo, no tiene precio.

En próximos artículos profundizaré en tratamiento optométrico de la ambliopía y el estrabismo.

 

Presbicia o vista cansada

«La presbicia es un defecto visual que impide una correcta visión de cerca. Está asociado a la edad, ya que suele aparecer en torno a los 45 años. Su causa es el deterioro de las estructuras oculares responsables de enfocar de cerca. Es progresivo, limitado y no implica ningún riesgo para la salud ocular. Puede compensarse mediante gafas o lentillas y últimamente se está intentando solucionar con cirugía”

Poco se puede añadir a esa definición. El signo más significativo, es el hecho de alargar nuestro brazo para identificar detalles que antes leíamos a menos distancia sin dificultad, y los síntomas más comunes asociados son: dolor de cabeza, irritación de ojos, y pesadez.

 

 

SOLUCIONES

Aquí sí se pueden ofrecer diferentes puntos de vista, ya que por mucho que nos cuenten, ninguna solución es perfecta. Esto ocurre hasta tal punto, que lo primero que les digo a mis pacientes es que se olviden de lo que han experimentado hasta ahora (visualmente hablando), porque si esperan, que las soluciones que se aportan en este momento, les hagan ver igual que antes de aparecer la presbicia, nunca estarán satisfechos.

 

  • Valoración de las opciones de compensación, según mi criterio:

Gafas de cerca. Más económicas y con mayor campo visual lateral, solo son efectivas a distancias concretas, con ligeros márgenes. Si se gradúan para 35 cm, podremos ver de manera correcta entre 30 y 40 cm, aproximadamente, (a mayor graduación, menor margen). Es decir, si leemos con ellas, no son ideales para el ordenador (salvo que lo acerquemos), y si las usamos para el ordenador, nos costará leer un libro.

                Otro problema añadido, es el mal uso que se acaba dando a este tipo de gafas, usándolas para distancias más lejanas de las que han sido pensadas, lo que provoca un aumento más rápido de la presbicia, e incluso hay casos, donde se ha producido una pérdida visual en lejos.

Progresivos. Un cristal progresivo, debería ofrecer la comodidad de poder ver nítido a todas las distancias. Dicho así, parece la solución ideal, sin embargo, presenta unas complicaciones añadidas:

Visión con progresivo

Existe una limitación de campo visual lateral, más acusado en distancias intermedias y cercanas; el suelo tiende a levantarse o emborronarse mientras andamos; si movemos rápidamente la cabeza, los objetos se mueven dando una sensación de inestabilidad; y por último, las zonas de visión están delimitadas en la lente, es decir, para ver con nitidez objetos próximos, tendremos que mirar por la parte inferior de la gafa, algo que es lo habitual, pero que no siempre nos interesa (ejemplo, mirar un artículo de un supermercado en un estante superior).  Por si esto fuera poco, los cristales progresivos de mejor calidad, aquellos donde podemos personalizar todos los parámetros reduciendo bastante estas desventajas, tienen un precio relativamente alto.

Aun así, y si se es capaz de dar con los cristales adecuados para las necesidades visuales de cada persona, (algo que precisa de un buen profesional) son la solución más completa.

Debido a la complejidad de este tema, en próximos artículos me centraré únicamente en este tipo de cristales.

 

Ocupacionales. – Se consideran progresivos también, pero especializados en cortas distancias. Son una excelente alternativa, y yo los recomiendo encarecidamente para la sustitución de la gafa de cerca, o para personas que realicen trabajos de oficina y escritorio. Se pueden utillizar para distancias que van desde 35 cm, hasta 3,0 m (máxima distancia que recomiendo), y el campo de visión lateral, (al menos los nuestros) es muy superior al del progresivo, por muy bueno que sea.

Lentes de contacto.  Mi experiencia me dice que ninguna (y hay muchos tipos) alcanza la visión del progresivo en gafa, y ni se acerca al ocupacional en cerca, sin embargo, hay personas que funcionan muy bien con ellas. Aquí es fundamental estar motivado, ser usuario de lentes de contacto (no imprescindible, pero si recomendable), y no tener una exigencia máxima de visión en todas las distancias. Existen pruebas previas a las que se puede acceder para no tener una mala experiencia.

                Mi opinión es que pueden ser un buen complemento, cuando no queremos depender de una gafa, por ejemplo, en deportes, una cena, unas vacaciones, etc.

Operación. –  Según mi opinión, las operaciones visuales en general, deberían ser la última opción. Dicho esto, teniendo en cuenta todo lo expresado con anterioridad y ante la aparición de una catarata, me parece muy interesante el uso de lentes intraoculares progresivas.  Por eso recomiendo informarse sobre el tema mediante un buen oftalmólogo, antes de tomar una decisión al respecto.

               

Hipermetropía

En la hipermetropía, al contrario que ocurre en la miopía, los objetos lejanos que atraviesan los medios oculares, caen por detrás de la fóvea (zona de máxima visión). Pero en este caso, nuestro ojo sí tiene la capacidad de mover dicho enfoque, al punto correcto. El sistema encargado de realizarlo se llama acomodativo, y es similar al que utilizan las cámaras fotográficas, con la salvedad, de que nosotros tenemos que realizar un esfuerzo muscular, que es directamente proporcional a las dioptrias de ametropía.

Enfoque en la hipermetropia

Pero, ¿se ve mal de lejos o de cerca? En principio de cerca, ya que tendríamos que sumar al esfuerzo de compensar la hipermetropía, el de observar objetos de cerca. Por ejemplo, para ver una imagen a 33 cm, un ojo sin graduación, tendría que aplicar 3 dp. «de esfuerzo”, mientras que un hipermétrope de 1,5dp, tendría que emplear la suma de ambos, 4,5 dp. Por eso suele doler la cabeza, o aparecer sensación de pesadez, ojos rojos, etc.         

EVOLUCIÓN

Nacemos habitualmente con una hipermetropía de 2,5 dp aproximadamente, con el paso de los años, se va produciendo una evolución, (explicado con anterioridad en el artículo de la miopía) hacia el enfoque correcto sin esfuerzo acomodativo. Normalmente, los niños que tras 7 u 8 años siguen siendo hipermétropes, suele ser porque nacieron con más dioptrías de las habituales, aunque no siempre es así.

COMPENSACION

Se pueden escoger diferentes vías, pero según mi experiencia, y atendiendo siempre al proceso evolutivo al que he hecho referencia, lo ideal es «jugar” con la graduación, para obtener el equilibrio adecuado entre rendimiento y desarrollo infantil.

Ejemplo:

Ante una graduación de +3.00dp en un niño de 3 años, podremos actuar de dos formas: o poner dicha graduación en gafa, o bien dejar +2.00dp. Ambas son “correctas”, pero en la primera, tendemos a estructurar dicha graduación, mientras en la segunda contribuimos a la bajada de la misma. (Estamos enviando un mensaje a nuestro cerebro: para ver bien, tienes que esforzarte, si no quieres hacerlo, adáptate).

La teoría está muy bien, pero la práctica es un poco más complicada. Hay muchos factores a tener en cuenta, y en este caso anterior, es probable, que en ambas situaciones la graduación experimente una reducción.

ALGUNOS RIESGOS

En los menores de 7 u 8 años, que aún no han completado su desarrollo ocular, existe el riesgo de que una hipermetropía elevada sin corregir, produzca estrabismo o ambliopía (ojo vago). Muy importante hacer un examen visual en estos casos, ya que ambos problemas, son mucho más complejos de tratar que una simple ametropía.

Cuando la graduación no es elevada, y al igual que ocurre con el astigmatismo, muchos afectados por este problema no llevan ninguna corrección. Nuestro sistema de enfoque, es suficientemente potente para permitirnos una visión aceptable, incluso buena, y aunque en la mayoría de las ocasiones, se producen síntomas, tales como dolor de cabeza, u ojos enrojecidos, no se suelen asociar a un defecto visual.

CONSEJO

            Mi consejo es compensar en la mayoría de las ocasiones, y generalmente mediante gafas, aunque su uso esté limitado a momentos específicos: ordenadores, conducir, televisión, cine, o móvil; en definitiva, siempre que se precise esfuerzo de interpretación visual. Si no se actúa correctamente, normalmente aparecerán síntomas, y si estos síntomas son ignorados, se crearán adaptaciones de diversa índole, como escotomas monoculares en campo binocular, problemas de vergencias o acomodativos.

Como en casos anteriores, no hablo de la cirugía porque no me parece un tratamiento adecuado.

Espero que os haya resultado interesante, y como siempre estaré a vuestra disposición para cualquier duda razonable. Un saludo.

 

 

Astigmatismo

El astigmatismo es uno de los problemas de visión menos comprendidos. Entre que su nombre es complejo, y que no se tiene muy claro cuáles son las consecuencias de padecerlo, la mayoría de mis pacientes se encuentran confusos ante esta ametropía.

  • Es que no se ve bien de lejos, ¿no?, dicen unos
  • No se ve bien de cerca, comentan otros.;

            En este artículo voy a tratar de ofrecer algunas respuestas sobre este tema, unas muy personales y otras totalmente contrastadas. Espero aclarar un poco vuestras dudas.

El astigmatismo es un error refractivo (no una enfermedad), que nos puede afectar en todas las facetas de nuestra vida visual en mayor o menor medida, dependiendo del tipo y la magnitud del mismo.

Pero, ¿Qué circunstancias se tienen que dar para que un ojo se considere astigmático?; y, ¿por qué vemos de manera incorrecta? Para explicarlo de una forma más sencilla, voy a tener que ignorar algunos conceptos; que me perdonen los más exigentes.           

La cornea es un casquete esférico (en realidad es asférico, más plano en la periferia) que “debería” tener la misma potencia en todos sus meridianos (ejes). Esto implica que, al mirar un punto dibujado sobre un papel, tras atravesar la córnea y el resto de medios oculares, en retina se formaría la imagen de ese único punto. Es decir, de un punto, obtenemos un punto. (fig. 1)

 

figura 1                        

 

Pero, ¿Qué ocurriría si dichos meridianos no tuviesen la misma potencia? Por ejemplo, tenemos el horizontal con 45dp, y el vertical de 47dp, y el resto variarán entre dichos valores (el de 15º con 45,45 dp, el de 30º con 46,10 dp, etc.) En este caso, cada uno de ellos creará su propia imagen del punto, que caerá (focalizarán) en sitios diferentes, con lo que al final, de un punto (.), obtendremos una raya (-). (fig. 2)

figura 2

Traducido al cristiano: al leer un texto, las letras en retina no se forman de manera correcta, aparecerán deformadas (más alteradas, cuanto mayor grado de astigmatismo), y será el cerebro el encargado de interpretarlas con mayor o menor acierto.

Esta necesidad de decodificación es la que va a originar la mayoría de los síntomas que provoca esta ametropía, como pueden ser el dolor de cabeza, la irritación de ojos, o el cansancio ocular. Aunque también hay otro tipo de síntomas que han sido asociados al astigmatismo: molestia de la luminosidad, fluctuaciones de visión, mareos, sensación de arenilla, etc.

Curiosamente, en muchas ocasiones, son las ametropías de baja cuantía las que producen más síntomas. Esto es debido a que la imagen que llega al cerebro es de baja calidad, pero interpretable, lo que provoca un esfuerzo continuo, mientras que una imagen demasiado borrosa no invita a la interpretación. En este último caso, simplemente se va mal.

figura 3

Al contrario de lo que sucede con la miopía y la hipermetropía, los esquemas que he podido encontrar en internet, no me parecían muy comprensibles, por eso he creado las animaciones anteriores, pero, aun así, dejo la fig. 3 mucho más estética, aunque difícil de interpretar.

 TIPOS DE ASTIGMATISMO.

Aunque existen diferentes clasificaciones, según hablemos de si es miópico, hipermetrópico o mixto, o bien si es corneal o cristalineano, incluso si es a 180º, 45º o 90º, no me parece relevante para el tratamiento y no voy a profundizar en ello. Sin embargo, sí diré que los más molestos son los oblicuos, y los inversos (45 y 90º).

 

TRATAMIENTO

Mi consejo es que se deben tratar siempre que se produzcan síntomas, o bien, que la visión binocular o acomodativa se encuentre afectada de alguna manera, y esto último, sólo un buen examen optométrico lo puede determinar.

COMPENSACIÓN

Su compensación suele ser más compleja que el resto de ametropías, especialmente con lentes de contacto. Si tenemos astigmatismo, y usamos lentillas o tenemos una receta, nos habremos dado cuenta de que llevan unos números raros similares a estos:

Esf:+1.50           Cil:-1.25            Eje:170º

La Esf., compensa un meridiano, el Cil. y el Eje neutralizarán la diferencia de potencia del otro meridiano. Estos dos últimos, son los responsables de la dificultad en la compensación, ya que cualquier giro en el cristal de la gafa, o en las lentes de contacto (algo bastante común), implicaría un cambio de eje, y una corrección incorrecta.

Si tuviera que aconsejaros, me decantaría por gafa, aunque existen lentes de contacto muy precisas (algunas incluso requieren una topografía de nuestra cornea para su fabricación), capaces de ofrecer una imagen nítida.  En cuanto a la graduación, creo que es mejor ir incrementadola poco a poco, es decir, si se tienen 3 dp, lo ideal sería compensar con 2.00 dp  aproximadamente, para, tras unos meses, alcanzar la real. Esto se debe a que el cerebro de un astígmata, está habituado a interpretar las imagenes distorsionadas que le llegan.  Al aplicar la compensación, modificamos estas imagenes, lo que puede producir una especie de rechazo. Las rectas se ven curvas, el suelo se levanta y aparace sensación de mareo. Mediante esta técnica, mejoraremos las sensaciones.

Existen otras alternativas (para mí no tan efectivas ni “saludables”), como la ORTO-K, aunque mucho más limitada que en el caso de la miopía, podría ser una opción en graduaciones no demasiado altas. En cuanto a la cirugía, pues como siempre, es algo a lo que solo recurriría si no tuviese otra opción, y aún así, me lo pensaría mucho.

Espero que os haya resultado interesante, y estaré a vuestra disposición para cualquier duda razonable. Un saludo.

Miopía. Definición, origen y control.

¿QUÉ ES LA MIOPÍA?

          Se dice que existe miopía cuando la imagen generada por los objetos lejanos (es decir más de 6 metros) que atraviesan los medios transparentes del ojo, cae por delante de la fóvea, que es el lugar donde nuestra retina tiene la máxima resolución visual. La consecuencia es que los objetos lejanos se ven borrosos.

Enfoque ojo normal y ojo miope

Los miopes, salvo en grado muy elevado, ven bien de cerca, pero mal los objetos lejanos, soliendo guiñar los ojos para mejorar el enfoque.

Algo que siempre me ha sorprendido de la mayoría de mis pacientes, es la falta de curiosidad sobre el origen de su problema. Daban la impresión de equiparar la miopía, al tener un color u otro de ojos; como si fuese algo que no pudiesen controlar, y solo les quedara asumirlo y desear que la graduación no se incrementase en exceso.

Me gustaría conseguir desterrar esta idea para siempre, y para conseguirlo, lo primero que nos debemos preguntar es ¿por qué?; ¿Cuál es el origen de esta ametropía?

Hace ya bastantes años que se conoce cuál es el motivo fundamental que lo produce, de hecho, mi trabajo sobre fin de máster versaba sobre este mismo tema. Sin embargo, no sé muy bien por qué motivo, a día de hoy, no creo que se trate adecuadamente.

Hay numerosos estudios al respecto, y todos aseguran que son la suma de una serie de circunstancias las que van a provocar la aparición y desarrollo de la miopía. La genética, la alimentación, o la salud, son algunas de ellas, sin embargo, hay uno que ha ido adquiriendo cada día mayor relevancia:

EL USO HABITUAL QUE HACEMOS DE NUESTROS OJOS.


           No es fácil explicar este tema en un artículo; hay libros enteros dedicados exclusivamente a la miopía. En las próximas líneas haré un intento, muy resumido, para explicar el proceso por el cual un niño se hace miope.

Los niños, en los primeros años de vida, suelen ser hipermétropes, es decir, enfocan por detrás de la retina; y utilizan la musculatura ocular interna, en este caso la acomodación, para llevar dicho enfoque a la zona de máxima agudeza (esto solo se consigue mediante un esfuerzo, pequeño o grande en función de la graduación, pero fundamental para este proceso). Durante toda su infancia, a través de los ojos, el cerebro del niño va recibiendo millones de estímulos visuales de diferentes tipos y a distintas distancias. Esta información es utilizada para procesar y dirigir un crecimiento ocular acorde con los mismos, es decir, mientras el ojo va creciendo, la hipermetropía va bajando hasta alcanzar enfocar en el lugar adecuado (fóvea) sin esfuerzo. A este proceso se le denomina EMETROPIZACIÓN.

 

Siguiendo el mismo razonamiento, si durante este trayecto, los estímulos visuales se centran especialmente en distancias próximas (tablets, lectura, televisión, ordenador, móviles, etc), el ojo continuará adecuándose a las nuevas exigencias. Se hará aún más grande, las imágenes cercanas caerán en fóvea (cero esfuerzo, visión nítida), en detrimento de las lejanas, que lo harán por delante de la misma (y se verán borrosas). A este ojo se le considerará MIOPE. Esta «desviación» no es una enfermedad, sencillamente es una adaptación al medio.

bebe con tablet

Con esta técnica, nuestros ojos consiguen mayor eficacia en la distancia más usada habitualmente. No todo el mundo se adapta de la misma manera, porque influyen otros factores como ya he comentado antes, y porque unos niños nacen con 2.0 dp., y otros con 4.00 dp., pero básicamente, este es el proceso.

Entonces, si conocemos el proceso, ¿podremos hacer algo? Es evidente que sí. Podemos “controlar” los estímulos que reciben nuestros hijos para evitar un exceso de visión en cerca. Podemos controlar las distancias, y posturas. Podemos fomentar la buena alimentación y el ejercicio en espacios abiertos. Y podemos llevar la compensación adecuada en cada caso, o hacer terapia visual si fuese necesario.

Elementos de terapia visual

Hay que comenzar a ver esta ametropía como una adaptación al medio y no como un “defecto”.  Si bien es cierto que nos dificulta la visión de lejos, no lo es menos, que nos facilita enormemente el uso de nuestros ojos en visión próxima. Ahora bien, una subida incontrolada de la misma, sí es un problema. Si se produce un agrandamiento excesivo del globo ocular, nuestra retina quedará más fina y desprotegida ante posibles desgarros y hemorragias.

Nota. – Si tienes 8.0 dp de miopía, y te operas, tu retina sigue igual de débil que si no te operas. Lo comento porque hay una nueva tendencia muy preocupante que argumenta:

  • No me importa que me suba, luego me opero y ya está.

TRATAMIENTOS

Otro tema escabroso. Si digo que no es necesario llevar gafas, ni lentillas me corren a gorrazos. Pero en parte es verdad, si cumpliésemos unas normas de higiene visual y mantuviésemos una distancia adecuada (unos 40 cm) en visión próxima, no usando gafas, las dioptrías miópicas rondarían las -3.00 dp como máximo; el problema, claro, es que podemos estamparnos contra una farola. Por lo tanto, lo lógico es usar algún tipo de corrección.

Mi recomendación: lentillas especiales para detener la progresión miópica (hasta los 17 años funcionan mejor), y gafa adecuada para actividades de cerca o lejos. Tanto las lentillas como las gafas aportan cosas diferentes (las lentillas mejoran la visión periférica,ofrecen una imagen real, y evitan el aspecto estético del «hundimiento» o efecto reductor ocular) y la combinación de ambas puede ayudarte en un futuro. Si a esto añadimos normas de H. Visual y terapia, sería perfecto.

Si esto os parece poco, os diré que existen más tratamientos, que aunque minoritarios, hay profesionales que los utilizan, como son acomotrack (nos ayuda a relajar la acomodación mediante pitidos),prismas de joked (cambian nuestra manera de ver), programas psicológicos,  yoga ocular, etc…

En esta entrada no hablaré de la cirugía, porque no me parece un método adecuado (salvo casos muy específicos). Si alguien quiere, seguro que existen un montón de profesionales encantados de operarle y explicarle las múltiples ventajas que se obtienen de un corte corneal.

Espero que os haya resultado interesante, y estaré a vuestra disposición para cualquier duda razonable. Un saludo.