Estrabismo en edad preescolar

INTRODUCCIÓN

Hace unos días, entraron en la tienda unos padres angustiados con una preciosa niña de unos dos años de edad, con el ojo torcido y una receta de oftalmólogo. Me pareció que su único consuelo era que la gafa le solucionara su problema. No era una graduación alta, ni existía una diferencia muy acusada de graduación entre un ojo y otro, con lo que la compensación, por si sola, imagino que no lo solucionase, (ojalá me equivoque).

niña con estrabismo

El ver a niños tan pequeños con un ojo totalmente torcido me angustia, a pesar de saber que se puede tener una vida “normal” con este problema, no puedo evitarlo. No me quiero imaginar lo que deben sentir los padres. El caso es que, me sentí obligado a realizar este artículo, con la única finalidad de ayudar en lo posible a estos niños, en el laborioso trabajo de conseguir la binocularidad.

He leído en muchas páginas web, que el estrabismo no se puede prevenir. No estoy del todo de acuerdo. Hace muchos años, un optometrista americano de gran prestigio, nos comentó que un gran número de estrabismos se producían tras una enfermedad; una gripe, un sarampión, sobre todo si incluía episodios febriles. Nos decía algo así. – “es lógico, pensar que hasta ese momento el cerebro ha estado haciendo un esfuerzo para conseguir que los ojos estén rectos, pero en un momento de debilidad continuado, le es imposible mantener dicho esfuerzo, y normalmente uno de los ojos se desvía. Volver a la situación anterior, una vez que el cerebro es consciente de que ya no tiene que esforzarse, no es fácil”.

Si esto es cierto, y tratándose del doctor Donald J. Getz, no lo dudo. Creo que se pueden prevenir un gran número de casos. Pero ¿cómo?  Es lo que voy a tratar de explicar en las siguientes líneas.

Si tuviese que explicar todo el proceso de la visión y sus alteraciones en el estrabismo, podría escribir 4 o 5 artículos, y no es mi intención. Sin embargo, mencionaré dos conceptos fundamentales para entender la línea de razonamiento.

  • Nuestro cerebro está programado para ver con los dos ojos, si esto no ocurre es porque existe una causa importante que se lo impide, un problema muscular, una catarata o una hipermetropía alta, entre otras causas.
  • Como torcer el ojo no es algo natural, y procesar dos imágenes diferentes es excesivamente complejo, el cerebro se ve forzado a buscar adaptaciones. Cuanto más profundas y complejas sean estas adaptaciones, “mejor” para su funcionabilidad, y peor para nosotros (los profesionales).

¿QUÉ PODEMOS HACER?

La optometría comportamental se caracteriza fundamentalmente, por entender el proceso visual como una capacidad totalmente relacionado con el resto de procesos corporales, y no como un anexo independiente. ¿Qué quiere decir esto? Pues qué, para un optometrista comportamental, una foria vertical (desviación de un ojo, pero normalmente compensada), va a producir alteraciones en otros ámbitos, como puede ser ladear la cabeza, o la modificación de la forma de andar. Y la solución a este problema, en función de cada caso, se puede restringir solo a los ojos, o al tratamiento del resto de alteraciones. Somos un conjunto de interacciones, y los ojos al recibir el 80 % de la información que procesamos (tal vez más), son primordiales.  Esto se hace aún más relevante cuando hablamos de estrabismo.

Aunque no me he dedicado en exclusiva al estrabismo (en una óptica es complicado), es un tema que siempre me ha fascinado y cuando llegaba alguien con este problema me gustaba comentar, preguntar, y si podía, ayudar. Tal vez fuese casualidad, pero en muchos casos los padres me revelaban que sus hijos solían tropezar con facilidad con el marco de las puertas, y no tenían una buena coordinación en general. Solía indagar sobre si sus hijos habían gateado, y en la mayoría de los casos la respuesta era negativa. Os estaréis preguntando, ¿qué tiene que ver eso con los ojos? El proceso de gateo, hace que nuestro cerebro aprenda a coordinar perfectamente las dos partes de nuestro cuerpo (que hasta ese momento se han comportado como entes independientes). Si esto no se produce a su debido tiempo, como un proceso básico de nuestro desarrollo, crearemos una debilidad que puede ser decisiva ante una situación crítica. Es evidente, que, si no tenemos ningún problema, no vamos a desviar un ojo simplemente por no gatear (además estas capacidades se van adquiriendo con el paso del tiempo), pero si existe cierta tendencia, esto puede ser un factor determinante. De hecho, la terapia visual suele comenzar con la coordinación corporal del niño.

Tras conocer esto datos, vuelvo a la pregunta del principio; ¿se puede prevenir el estrabismo? Yo creo, que algunos SI.

  • Primero, crea un ambiente donde el niño realice todas las etapas necesarias de su desarrollo, para la organización corporal.
  • Segundo, descarta graduaciones comprometedoras (a un bebe no se le puede ajustar una graduación perfecta, pero si aproximada), como altas dioptrías, o diferencias significativas entre un ojo y otro.

 A mí esto me parece una prevención, no sé qué opináis vosotros.

Ahora voy a imaginar que el niño tiene estrabismo, le hemos puesto gafas, pero, aun así, continúa desviando un ojo.  Hemos valorado las diferentes opciones y nos hemos decantado por la terapia visual (aunque lo que voy a contar, valdría para el resto de posibilidades). Sin embargo, nos han comentado que nuestro hijo es demasiado pequeño para poder entrar en el programa de terapia. ¿Qué podemos hacer? Dos cosas:

  1. Evitar, dentro de lo posible, las adaptaciones que su cerebro intentará hacer.
  2. Preparar al niño mediante ejercicios en casa, para que la terapia tenga mayores posibilidades de éxito.

Para interferir en una posible adaptación compleja, podemos utilizar la simple oclusión monocular (tapar un ojo), eso sí, de manera alternante. También la oclusión binasal, que consiste en tapar únicamente la parte interior de la gafa de manera oblicua (figura 3), esto provoca que si el ojo no esta alineado, entra en la zona ocluida y no percibe imagen (únicamente la de la borrosidad del oclusor).

fig. 3

Otra opción son los cambios de graduación o prismas verticales, aunque estas técnicas son poco utilizadas. Con esto evitamos, ojos vagos, fijación excéntrica o correspondencia retiniana anómala, adaptaciones que dificultarían el éxito de la posterior terapia.

En cuanto a los ejercicios, hay infinidad de ellos. Para no extenderme en demasía, únicamente nombraré algunos, explicándolos brevemente. Lo que deseo es transmitir la idea, no hacer un programa completo. Si alguien tiene interés en conocerlos en profundidad, únicamente tiene que hacer la petición mediante mail.

Buscamos un organismo coordinado, con lo que podríamos comenzar con (dependerá de las habilidades y edad del niño):

Rodillo, rodar en el suelo para un lado y para otro, (el solo).

Lagartija, sería como reptar, avanzando en la busqueda de un objeto.

Gateo En homo y contralateral, es decir, lo hacemos adelantando misma mano y mismo pie, en un primer momento y después y extremidades de lados opuestos.

Además, tenemos que igualar las capacidades de cada ojo, si queremos que funcionen en perfecta armonía. Comenzamos en monocular (ojo tapado, por cierto, los ejercicios anteriores también con ojo tapado)

Clavar clavos (de juguete), calcar, dibujar, libros de dibujo punto a punto, recortables, hucha para meter monedas, o engarzar cuentas, pueden ser una buena base.

También podemos trabajar con pelotas de diferentes tamaños, haciendo que rueden por el suelo, lanzándolas y recogiéndolas.  Colgar una pelota con cuerda en el techo (tamaño tenis) e intentar golpearla con saquitos de cereales suele divertirles bastante.

Encontrar diferencias, o ejercicios de memoria visual como el de las parejas también son útiles.

 

Cuando las capacidades están igualadas se pasa a biocular, es decir, usa un ojo, pero tiene los dos abiertos, esto se consigue con gafas rojo-verde (aquí, el material debe ser controlado por un profesional, no todas las gafas rojo-verde y sus accesorios son válidos).

Calcos con lápiz rojo y lente roja, películas con filtro rojo en pantalla y gafa con verde en ojo fijador.

Hay muchos más, y si nos los hay, se pueden inventar o modificar. Espero que esto sea de ayuda. Un saludo a todos.

2 respuesta a “Estrabismo en edad preescolar”

  1. Tengo una niña de 2 años y medio con estrabismo acomodaticio por alta graduación.
    Me gustaría por favor que me enviara juegos y ejercicios para poder empezar a realizar con ella. Le acaban de poner la oclusión binasal en las gafas.

    Muchas gracias

    1. Hola Beatriz. Me pongo con ellos, aunque en esta edad solo se pueden hacer ejercicios de desarrollo bilateral y toma de medidas para que no se produzcan adaptaciones que posteriormente dificulten el tratamiento (como es el caso de la oclusión binasal). Te mando toda la información a tu correo. También quería hacerte una pregunta: ¿lo lleva un oftalmólogo o un optometrista?. Gracias y un saludo.

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