Hipermetropía

En la hipermetropía, al contrario que ocurre en la miopía, los objetos lejanos que atraviesan los medios oculares, caen por detrás de la fóvea (zona de máxima visión). Pero en este caso, nuestro ojo sí tiene la capacidad de mover dicho enfoque, al punto correcto. El sistema encargado de realizarlo se llama acomodativo, y es similar al que utilizan las cámaras fotográficas, con la salvedad, de que nosotros tenemos que realizar un esfuerzo muscular, que es directamente proporcional a las dioptrias de ametropía.

Enfoque en la hipermetropia

Pero, ¿se ve mal de lejos o de cerca? En principio de cerca, ya que tendríamos que sumar al esfuerzo de compensar la hipermetropía, el de observar objetos de cerca. Por ejemplo, para ver una imagen a 33 cm, un ojo sin graduación, tendría que aplicar 3 dp. «de esfuerzo”, mientras que un hipermétrope de 1,5dp, tendría que emplear la suma de ambos, 4,5 dp. Por eso suele doler la cabeza, o aparecer sensación de pesadez, ojos rojos, etc.         

EVOLUCIÓN

Nacemos habitualmente con una hipermetropía de 2,5 dp aproximadamente, con el paso de los años, se va produciendo una evolución, (explicado con anterioridad en el artículo de la miopía) hacia el enfoque correcto sin esfuerzo acomodativo. Normalmente, los niños que tras 7 u 8 años siguen siendo hipermétropes, suele ser porque nacieron con más dioptrías de las habituales, aunque no siempre es así.

COMPENSACION

Se pueden escoger diferentes vías, pero según mi experiencia, y atendiendo siempre al proceso evolutivo al que he hecho referencia, lo ideal es «jugar” con la graduación, para obtener el equilibrio adecuado entre rendimiento y desarrollo infantil.

Ejemplo:

Ante una graduación de +3.00dp en un niño de 3 años, podremos actuar de dos formas: o poner dicha graduación en gafa, o bien dejar +2.00dp. Ambas son “correctas”, pero en la primera, tendemos a estructurar dicha graduación, mientras en la segunda contribuimos a la bajada de la misma. (Estamos enviando un mensaje a nuestro cerebro: para ver bien, tienes que esforzarte, si no quieres hacerlo, adáptate).

La teoría está muy bien, pero la práctica es un poco más complicada. Hay muchos factores a tener en cuenta, y en este caso anterior, es probable, que en ambas situaciones la graduación experimente una reducción.

ALGUNOS RIESGOS

En los menores de 7 u 8 años, que aún no han completado su desarrollo ocular, existe el riesgo de que una hipermetropía elevada sin corregir, produzca estrabismo o ambliopía (ojo vago). Muy importante hacer un examen visual en estos casos, ya que ambos problemas, son mucho más complejos de tratar que una simple ametropía.

Cuando la graduación no es elevada, y al igual que ocurre con el astigmatismo, muchos afectados por este problema no llevan ninguna corrección. Nuestro sistema de enfoque, es suficientemente potente para permitirnos una visión aceptable, incluso buena, y aunque en la mayoría de las ocasiones, se producen síntomas, tales como dolor de cabeza, u ojos enrojecidos, no se suelen asociar a un defecto visual.

CONSEJO

            Mi consejo es compensar en la mayoría de las ocasiones, y generalmente mediante gafas, aunque su uso esté limitado a momentos específicos: ordenadores, conducir, televisión, cine, o móvil; en definitiva, siempre que se precise esfuerzo de interpretación visual. Si no se actúa correctamente, normalmente aparecerán síntomas, y si estos síntomas son ignorados, se crearán adaptaciones de diversa índole, como escotomas monoculares en campo binocular, problemas de vergencias o acomodativos.

Como en casos anteriores, no hablo de la cirugía porque no me parece un tratamiento adecuado.

Espero que os haya resultado interesante, y como siempre estaré a vuestra disposición para cualquier duda razonable. Un saludo.

 

 

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